Restaurantes de Praga empiezan a vender menús para escolares a precio reducido

Foto: Patrik Rozehnal, Archivo de ČRo

Svíčková o un bistec de pollo por 2 euros. Una veintena de restaurantes en Praga ha empezado a vender menús a precio reducido para aliviar el confinamiento de las familias.

Algunos restaurantes de la capital checa han atendido a la petición de la Alcaldía Mayor de Praga y se han unido a la iniciativa de ofrecer comidas más baratas. El objetivo del proyecto es, según las autoridades capitalinas, sustituir parcialmente los servicios de los comedores escolares. Estos, al igual que los colegios, permanecen cerrados desde mediados de octubre, por lo que los niños deben comer en casa.

“Muchos comedores están cerrados. Los padres van al trabajo o trabajan desde casa y esto significa una carga mucho más grande, porque tienen que hacer las compras. Y nosotros queremos apoyarlos,” explicó el concejal Petr Hlubuček a Radiožurnál, emisora de la Radio Checa.

De acuerdo con Hlubuček, los menús a precio reducido podrían ayudarle también a los restaurantes, otro sector afectado por la pandemia y cerrado por las actuales restricciones gubernamentales. Además del precio acordado de 2 euros por los platos para niños, los establecimientos pueden vender menús para adultos por un poco más de 3 euros.

No obstante, el interés por parte de los restaurantes no ha sido grande. De acuerdo con la Asociación de Empleados y Empresarios de Hostelería, que reúne a unos 50 establecimientos del centro de Praga, los menús a precio reducido no son rentables.

“Con IVA incluido, los costos de producción superan los 2 euros. Hay que tener en cuenta que el IVA supone casi un cuarto del precio total, por lo que la comida realmente cuesta 1,50 euros. Y con este precio no es posible volver a abrir un restaurante cerrado,” explicó el portavoz de la asociación, Jiří Chvojka.

En la actualidad, menos del 25% los restaurantes de Praga ofrecen comida para llevar a través de sus ventanillas, la mayoría permanece cerrada. Chvojka afirma asimismo que, si los restaurantes deciden abrir y vender menús para niños, pierden el derecho a otras compensaciones que el sector recibe en estos tiempos difíciles de la pandemia.