Reencuentros checos con Julio Cortázar

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Tuvieron que pasar casi 30 años para que la novela "Rayuela", del argentino Julio Cortázar, llegara a los lectores checos libre de toda censura.

Los checos conocieron a Julio Cortázar en 1966, cuando apareció "El perseguidor", una breve antología de cuentos.

Cortázar hizo incursión nuevamente en el contexto literario checo en 1972, con su magistral libro-enciclopedia "Rayuela". Sin embargo, esta segunda aparición fue muy complicada.

Resulta que después de la ocupación soviética en agosto de 1968, el país se vió envuelto en una avalancha de "purgas ideológicas" que paralizaron la esfera cultural.

Durante la "normalización" política y cultural, el Partido Comunista controlaba ilimitadamente todos los sectores de la vida social y económica. Esto significa que todas las casas editoriales del país estaban en poder del Estado y tuvieron que respetar las directrices de las autoridades comunistas.

Los editores tuvieron que optar por un compromiso: editar el libro de Cortázar en una tirada de sólo dos mil ejemplares, sin nombrar a los promotores checos del mismo, omitiendo algunas palabras o frases "ideológicamente delicadas".

Metafóricamente dicho, "Rayuela" se convirtió en una obra legendaria que circulaba casi clandestinamente entre los lectores y admiradores de la extraordinaria sutileza de Cortázar. Así finalizó la primera etapa de los encuentros checos con la obra de Cortázar. La segunda se abriría en 1990 con la edición de una nueva y amplia antología de cuentos de Cortázar, y continuaría en 1991 con la publicación de "Un tal Lucas".

Sin embargo, los admiradores del escritor argentino esperaban sobre todo reecontrarse con la legendaria "Rayuela". Por lo tanto, no es de extrañar que uno de los reseñistas checos saludara esta reedición no mutilada, con la exclamación de: "!Por fin! Hemos esperado casi treinta años".

Autor: Vít Urban
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