Preocupación por los cambios que el gobierno checo busca imponer en los medios de comunicación públicos
Diputados de la coalición gubernamental checa han presentado este martes ante la Cámara Baja un proyecto de ley sobre la financiación de los medios de comunicación públicos. Algunos cambios podrían entrar en vigor ya a mediados de este año.
El proyecto de enmienda a la ley de financiación de los medios de comunicación públicos, presentado este martes por la coalición gubernamental checa ante los diputados, busca eliminar parte de los pagos obligatorios por radio y televisión. En concreto, lo que propone es anular las cuotas para los pensionistas de más de 75 años, los jóvenes económicamente dependientes de hasta 26 años, las personas discapacitadas y las empresas, según informó con antelación Tomio Okamura, presidente de la Cámara Baja.
“La medida nos llevará al nivel de los ingresos por estos pagos que existían antes del año 2024. O sea, antes de que los incrementara el anterior gobierno de Petr Fiala”.
De acuerdo con Okamura, el proyecto intenta dejar también sin efecto el mecanismo que permite incrementar, de forma automática, estas cuotas de acuerdo a la inflación. Según escribió en la red X el ministro de Cultura, Oto Klempíř, el gobierno pretende aplicar los cambios en el pago de las cuotas ya a partir de julio de este año. Posteriormente, a partir de 2027, se procedería a la eliminación total de las cuotas por radio y televisión públicas, lo que figura en el programa del nuevo gobierno checo que planifica financiarlos con el presupuesto nacional.
No obstante, esas tasas constituyen la mayor fuente de financiación de los medios públicos y en el caso concreto de la Radio Checa el 90% de sus ingresos. Por el momento, se desconoce la suma de dinero que perderían la radio y la televisión públicas de aprobarse esta enmienda, pero gran parte de la oposición expresó su desacuerdo al hecho de que los cambios planificados por el gobierno intentan someter así a la radio y la televisión públicas, tal como recalcó Martin Kupka, presidente del opositor Partido Cívico Democrático.
“Este es un verdadero desmontaje de otra de las instituciones democráticas clave, representada por los medios de comunicación públicos independientes”.
Por su parte, la portavoz de la Radio Checa, Lidia Erlebachová, criticó que nadie informara por adelantado a este medio público de los cambios que se estaban preparando y que la dirección de la radio tuviera que enterarse por medio de otros canales de información.
“En caso de que los cambios o parte de ellos entren en vigor ya este año, se trataría de un procedimiento demasiado rápido y para nada transparente”.
Representantes de la Televisión Checa anunciaron que quieren familiarizarse primero en detalle con la enmienda presentada ante la Cámara Baja. La Televisión Checa exigió a su vez la organización de un debate serio sobre sobre la financiación de los medios públicos y sostuvo que la abolición total de las cuotas por radio y televisión podría poner en peligro la propia existencia de algunos de sus servicios. El ex ministro del Interior, Vít Rakušan, alertó que los cambios podrían debilitar a los medios de comunicación públicos y el ex ministro de Cultura, Martin Baxa, dijo que la nueva propuesta de la coalición gubernamental puede poner en peligro el funcionamiento y la independencia de la Radio y la Televisión Checas.
“Se trata de un esfuerzo encubierto para dominar los medios públicos. La coalición quiere empezar con esos cambios cuanto antes, para que la opinión pública vaya acostumbrándose a ellos de a poco. Más tarde, cuando la gente deje de prestarle atención al tema, llegará la dominación total de los medios públicos y, por lo tanto, del contenido y la información que esos medios ofrezcan”.
En ese sentido, Baxa recalcó que el sistema actual de financiación de la radio y la televisión públicas es funcional y garantiza la estabilidad de sus presupuestos y, por ende, la objetividad de su programación.
El presidente de TOP 09, Matěj Ondřej Havel señaló, por su parte, que la enmienda de la coalición gubernamental representa una amenaza directa contra los medios públicos, al igual que sucedió en la vecina Eslovaquia, y el diputado pirata, Ivan Bartoš afirmó que es un nuevo paso populista y otro esfuerzo del gobierno por nacionalizar los medios públicos e insistió en que su partido no permitirá que eso suceda.
El vice primer ministro, Karel Havlíček, reiteró a su vez que el gabinete en ningún caso pretende debilitar los medios públicos y que antes de abolir por completo los pagos por radio y televisión públicas prevé impulsar un amplio debate profesional sobre el tema, con participación de las partes involucradas.








