Por el calor, los zoológicos checos se encarecen en verano
Las altas temperaturas veraniegas están obligando a los zoológicos checos a realizar inversiones adicionales para proteger a los animales y garantizar el confort de los visitantes. Según un sondeo realizado por la televisión pública checa, seis de siete zoológicos consultados confirmaron gastos extra en infraestructura para combatir el calor, lo que ha convertido el verano en una temporada más costosa que el invierno. Entre las medidas adoptadas destacan la instalación de grandes estanques, zonas de sombra, pabellones climatizados y sistemas de nebulización. En el Zoo de Tábor, por ejemplo, se han cuadruplicado las superficies de los estanques para lobos, linces y pumas, con el fin de mantener el agua fría por más tiempo. El coste total de estas mejoras asciende a 850.000 euros.
En Praga, el zoológico aumentó en un tercio el número de nebulizadores y distribuyó cerca de ocho toneladas de hielo durante la jornada especial “Zoo bajo hielo”, destinada tanto a animales como a visitantes. Los osos polares, bisontes, caballos de Przewalski, entre otros animales, recibieron bloques de hielo para jugar y refrescarse.
El zoo de Brno instaló nuevos nebulizadores para pandas rojos, llamas y renos, además de fabricar hielo para los osos polares. En Jihlava, se intensificaron las revisiones veterinarias y se reforzó el acceso a agua y zonas frescas.
Aunque algunos zoológicos logran ahorrar en calefacción durante el invierno, los gastos del verano superan con creces esos ahorros. En Brno, por ejemplo, se considera esencial tener en cuenta el cambio climático al diseñar nuevas exposiciones. “Si queremos garantizar buenas condiciones de vida para los animales, debemos invertir en estas medidas”, afirmó la directora Radana Dungelová.