Políticos de la oposición consideran que el presidente Zeman amenaza los intereses checos

El primer ministro, Andrej Babiš, ha declarado este lunes que no puede por ley comentar la información ofrecida por la Radio Checa acerca de la lista de nombres de espías rusos que operan en la República Checa y los datos precisos de sus actividades. El ministro del Interior, Jan Hamáček, ha reaccionado en el mismo sentido.

Los políticos de la oposición, sin embargo, han reaccionado a lo largo del lunes, criticando al jefe de Estado por su supuesta intromisión en informaciones reservadas. Marek Benda, miembro de la comisión parlamentaria para el control de los servicios secretos por el Partido Cívico Democrático, aseguró a ČTK que, de confirmarse estas informaciones, la tarea encomendada al BIS tendría por objetivo acabar con los propios servicios secretos. Markéta Pekarová Adamová, líder de TOP 09 acusó al presidente Zeman y su entorno de ser agentes al servicio de Rusia. El partido Alcaldes e Independientes considera que este es un capítulo más en la lucha del presidente Zeman contra los servicios secretos y su presidente, Michal Koudelka, y que pone en riesgo los intereses de la República Checa. Tomio Okamura, líder de Libertad y Democracia Directa, consideró lógico que el presidente pida este tipo de información.

Precisamente este lunes regresó de Moscú uno de los consejeros de Zeman, Martin Nejedlý, después de encontrarse con Yuri Ushakov, consejero de Vladímir Putin, tal y como informó el propio Nejedlý a Deník K. Un informe del encuentro fue enviado por Nejedlý al ministro de Exteriores, Tomáš Petříček.