Pese a las multitudinarias protestas, Babiš mantiene su proyecto de eliminar los cánones para los medios públicos 

El primer ministro checo, Andrej Babiš, afirmó que no modificará los planes del Gobierno respecto a la financiación de la Televisión Checa (ČT) y la Radio Checa (ČRo), pese a las manifestaciones celebradas en distintas ciudades del país en apoyo a los medios públicos. Según el jefe del Ejecutivo, las protestas no alterarán el compromiso asumido por la coalición gobernante.

“No cambiaré nuestros planes”, declaró Babiš al ser consultado sobre las movilizaciones y la huelga de trabajadores de ambos medios. El primer ministro insistió en que la reforma formaba parte del programa electoral con el que su fuerza política concurrió a los comicios y sostuvo que el Gobierno tiene el mandato para llevarla adelante.

La propuesta gubernamental prevé sustituir las actuales tasas audiovisuales por un sistema de financiación procedente del presupuesto estatal, lo cual podría aumentar considerablemente la dependencia de la televisión y la radio públicas respecto del poder político, mientras que el Ejecutivo sostiene que el nuevo modelo sería más transparente y aliviaría la carga económica de los ciudadanos.

Babiš rechazó las acusaciones de que el proyecto busque controlar los medios públicos y aseguró que la independencia editorial de ambas instituciones seguirá garantizada. Las declaraciones se produjeron después de una jornada de protestas en Praga y otras ciudades checas, donde miles de personas; y, entre ellos, numerosos estudiantes, expresaron su respaldo a la ČT y la ČRo.