Pasajes de Praga

En pleno centro de Praga se esconde todo un mundo de pasajes: surgieron ya a principios del siglo XX, cuando la ciudad crecía y los comerciantes buscaban conectar las calles a través de elegantes corredores muy bien iluminados. En el pasaje Lucerna se puede ver la famosa escultura del caballo invertido, una obra del reconocido escultor David Černý que funciona como homenaje poco convencional a San Wenceslao. Solo hay que bajar desde la Plaza de Wenceslao o desde la calle Vodičkova hacia los pasajes U Nováků, Lucerna y Rokoko para encontrar enseguida, en esos hermosos sitios llenos de historia, cafeterías, teatros y pequeñas tiendas.

Lo más reciente

Pages