Okamura viaja a China en medio de dudas y críticas por el ciudadano checo detenido en ese país

El presidente de la Cámara de Diputados, Tomio Okamura (SPD), viajó este domingo a China con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral con el gigante asiático. Antes de partir, explicó que la delegación buscará promover una nueva conexión aérea directa entre ambos países, iniciar conversaciones para eliminar la obligación de visado para los ciudadanos checos, apoyar nuevas oportunidades comerciales y organizar en Chequia una exposición del Ejército de Terracota. Según explicó, antes del viaje también mantuvo reuniones con los servicios secretos checos, informó la agencia de noticias ČTK.

Okamura afirmó además que está dispuesto a abordar con las autoridades chinas el caso del ciudadano checo detenido recientemente en ese país, si así lo solicita la diplomacia checa. El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó esta semana que el ciudadano permanece bajo investigación en China por sospechas de poner en peligro la seguridad del Estado, aunque Praga insiste en que este caso no está relacionado con la detención de un ciudadano chino acusado de espionaje en Chequia.

El viaje ha sido duramente criticado por la oposición. Representantes del Partido Pirata, STAN, TOP 09 y ODS consideran que la visita envía una señal equivocada en un momento de tensión diplomática y advierten de que Pekín podría estar recurriendo a la llamada "diplomacia de los rehenes". Por su parte, Okamura defendió que el Gobierno apuesta por una política exterior pragmática basada en el desarrollo de las relaciones comerciales y culturales con China, manteniendo al mismo tiempo los vínculos con Taiwán.

Autor: Juan Muttoni