Detectan niveles peligrosos de plomo en el agua de la Universidad Palacký de Olomouc
Análisis recientes detectaron concentraciones de hasta 51 veces superiores al límite de plomo permitido en el agua de la Universidad Palacký de Olomouc.
El caso salió a la luz tras la rotura de una tubería en agosto en el edificio de la calle Vodární. Durante las reparaciones se descubrió que parte de la red de distribución estaba compuesta por antiguas tuberías de plomo y posteriores análisis confirmaron la presencia de cantidades muy elevadas de este metal tóxico en el agua potable.
Según los resultados obtenidos por empleados que encargaron pruebas por cuenta propia, una muestra tomada en una oficina registró 510 microgramos de plomo por litro, cuando el límite sanitario es de 10 microgramos. Los análisis encargados por la propia universidad detectaron valores de hasta 335 microgramos por litro, más de 33 veces por encima de la norma vigente.
Profesores del Departamento de Psicología acusan a las autoridades universitarias de haber retrasado durante semanas los análisis pese a saber que existían tuberías de plomo en el edificio. También sostienen que ni el personal ni los estudiantes fueron informados oportunamente sobre los posibles riesgos para la salud.
La preocupación es especialmente grande entre mujeres embarazadas y otros grupos vulnerables, ya que el plomo puede afectar el desarrollo del sistema nervioso y acumularse en el organismo durante largos períodos.
El decano de la Facultad de Filosofía, Jan Stejskal, rechaza las acusaciones y asegura que la institución actuó de la mejor manera posible dadas las circunstancias. Según explicó, tras la avería se dio prioridad a la creación de una red provisional de suministro y niega haber garantizado personalmente que el agua fuera segura para el consumo.
A raíz del escándalo, la universidad comenzó a distribuir agua embotellada, instaló fuentes conectadas a una nueva red provisional y ofreció análisis de sangre a empleados y estudiantes potencialmente afectados.