Los restos de Jan Masaryk no muestran signos visibles de lesiones, según médico forense
Según el médico forense Jiří Hladík, los restos del exministro de Relaciones Exteriores checoslovaco Jan Masaryk no muestran signos visibles de lesiones. El especialista, que participó en la exhumación realizada el miércoles, explicó a la Televisión Checa que no se observaron heridas que pudieran haber sido causadas por un arma, un objeto afilado o un golpe en la cabeza. La única alteración visible de los tejidos corresponde a la incisión realizada durante la autopsia original.
Hladík señaló que los restos se encuentran en "buen estado de conservación", pese a que han transcurrido casi 80 años desde la muerte de Masaryk. El cuerpo ha experimentado un proceso conocido como "jabonificación", que permitió su conservación natural y mantiene "íntegros" la piel y los tejidos blandos. Esta circunstancia ha facilitado a los forenses comprobar que no existen lesiones externas evidentes.
La Policía ordenó la apertura de la tumba familiar de los Masaryk como parte de una nueva investigación sobre la muerte del ex canciller Jan Masaryk. Los investigadores utilizarán las técnicas de imagen más avanzadas para examinar los restos en busca de posibles indicios de un homicidio, entre ellos eventuales lesiones de bala en los huesos que no hubieran quedado registradas en el protocolo de la autopsia realizada en 1948.
Masaryk, hijo del primer presidente checoslovaco, Tomáš Garrigue Masaryk, murió en marzo de 1948 tras caer desde una ventana del Ministerio de Relaciones Exteriores en Praga. La investigación realizada aquel año concluyó que se había suicidado y la autopsia descartó la intervención de otra persona. Sin embargo, las circunstancias de su muerte siguen siendo objeto de debate y, ahora, de una investigación policial.