La economía checa ya no puede prescindir de los trabajadores extranjeros
Más del diez por ciento de la población de Chequia está formada actualmente por extranjeros, y las empresas aseguran que sin ellos muchos sectores dejarían de funcionar. Según un análisis de la Televisión Checa, industrias como el transporte, la producción alimentaria y las fábricas con turnos continuos dependen cada vez más de mano de obra procedente del extranjero, sobre todo de Ucrania, Kazajistán y Moldavia. La directora de la agencia de empleo ManpowerGroup, Jaroslava Rezlerová, afirmó que la economía checa “ya no puede funcionar sin trabajadores extranjeros”.
Las empresas advierten además sobre los obstáculos burocráticos y las cuotas limitadas para contratar personal fuera de la Unión Europea. Aunque el programa gubernamental de Trabajador Cualificado tiene capacidad para 30.000 solicitudes al año, en 2025 solo se tramitaron unas 11.000 debido a la escasa capacidad de los consulados checos en algunos países. El reportaje también alertó sobre el fenómeno conocido como “brain waste”, es decir, el desaprovechamiento de miles de refugiados con educación universitaria que terminan trabajando en puestos manuales por falta de integración profesional.