Ministro Zůna se suma a la recomendación de desarrollar de la defensa aérea checa
El ministro de Defensa, Jaromír Zůna (SPD), aprobó la recomendación de las fuerzas militares para desarrollar las defensas aéreas, al menos, durante los próximos diez años. Se trata de un armamento cuyo coste superará la compra de aviones F-35, la licitación más cara de la historia checa.
La oposición también considera prioritaria la protección contra ataques aéreos. Sin embargo, advierte que el presupuesto no lo permite y no será posible la inversión sin aumentar el gasto en defensa, opinan.
El sistema debería intervenir contra aeronaves, drones y misiles de crucero, contra múltiples objetivos simultáneamente y, gracias a munición especial, hasta a ochenta kilómetros de distancia.
La República Checa está adquiriendo cuatro baterías del sistema israelí Spyder por unos 575 millones de euros, y podría complementarlos con el sistema Spyder All-in-One, más móvil, que transporta todo lo necesario en un solo vehículo. Pero el ejército también busca otros sistemas: contra drones y misiles balísticos, y para proteger sus propias unidades, instalaciones estratégicas y todo el territorio.