Lenka Dusilová: Del rock a la música experimental
Figura entre las cantautoras checas más originales y aunque comenzó su viaje musical en el rock, Lenka Dusilová exploró más tarde un camino que sobrepasa los géneros, ofreciendo una obra bien experimental.
Nacida en 1975 en Praga, Lenka Dusilová llamó la atención como cantante ya de niña gracias a su peculiar voz y la tremenda energía que emanaba. Los primeros destellos de la fama la iluminaron a mediados de los años 90, cuando colaboró con el grupo Lucie y luego con su líder David Koller, con quien cantó, por ejemplo, en el grupo Pusa, experiencia que le sirvió de tampolín para su posterior carrera en solitario.
En 2000, debutó con un álbum en solitario que lleva su nombre y gracias al cual ganó el premio Ángel para la Voz Femenina Checa del Año. El disco unía una base de rock con melodías más finas y letras bien personales.
La cantante se distingue por no seguir los caminos transitados. Su segundo disco Ver la luz del mundo (Spatřit světlo světa), de 2002, puso en evidencia su intención de lograr una libertad musical y variedad más amplias. Sus discos posteriores entraron incluso al mercado estadounidense, UnEarthEd y principalmente Entre los mundos (Mezi světy), de los años 2004 y 2005, trascendieron de manera notable las fronteras de la música pop. El segundo de ellos fue galardonado, además, con el premio Disco del Año por la Academia Musical Checa.
A principios del nuevo milenio, Dusilová también actuó como invitada especial del grupo Čechomor, en el marco de un álbum esencial de su trayectoria: Metamorfosis (Proměny).
En 2008, Dusilová puso en marcha otro proyecto muy importante de su carrera titulado Eternal Seekers, en el que unió sus fuerzas con la pianista Beata Hlavenková y el cuarteto Clarinet Factory.
Más tarde fundó el grupo Baromantika con el que lanzó, en 2020, su hasta ahora último disco bajo el título de Ríos (Řeka).








