Tras 38 años en prisión, uno de los últimos condenados a muerte en Checoslovaquia podría quedar libre

El tribunal de Most evaluó que Zdeněk Navrátil, inicialmente condenado a muerte en 1988 y luego a cadena perpetua tras la abolición de la pena capital, ya no representa un peligro para la sociedad. Con 64 años, ha pasado 38 años y cinco meses en prisión y, según el peritaje psicológico, su personalidad ha cambiado, no presenta rasgos agresivos y podría acogerse a una liberación condicional.

Organizaciones sociales y religiosas apoyan su reintegración, proponiendo que Navrátil pase seis meses en un programa de resocialización y cuente con supervisión periódica. Durante su encarcelamiento, ahorró 350,000 coronas (unos 13,900 euros) y se ha preparado para retomar la vida en libertad con empleo y vivienda asegurados por miembros de la comunidad adventista, según reporta la Radio Checa.

Autor: Juan Muttoni