El Castillo de Praga refuerza la seguridad con nuevos cestos de basura antiexplosivos
La administración del Castillo de Praga adquirirá 14 cestos de basura resistentes a explosiones por un valor total de unos 67.400 euros. Los modelos más avanzados, que alcanzan un precio unitario cercano a los 4800 euros, ofrecen protección contra grandes cantidades de explosivos y fragmentos, y podrán servir como contenedores temporales para paquetes sospechosos hasta la llegada de los artificieros. Según la oficina presidencial, se trata de una renovación estándar del equipamiento y no de una reacción a una amenaza concreta, según un reporte de la Radio Checa.
El plan de seguridad incluye también la instalación de bolardos retráctiles en los accesos, en sustitución de las barreras metálicas conocidas como “erizos”, así como la futura renovación de las casetas de control policial, actualmente de madera y en mal estado. La presidencia subrayó que el objetivo de estas medidas es garantizar que la visita al Castillo de Praga, uno de los monumentos más concurridos del país, sea a la vez agradable y segura.