Cada vez más "horrores" afean la Ruta Real de Praga

La llamada Ruta Real, que conecta la Casa Municipal) con el Castillo de Praga, es uno de los recorridos turísticos más emblemáticos de la capital checa. Miles de visitantes la transitan cada día, atraídos por sus joyas arquitectónicas como el Puente de Carlos, la Plaza de la Ciudad Vieja y la Plaza de Malá Strana.

Sin embargo, según reporta el diario Novinky, esta ruta está cada vez más marcada por una serie de elementos que afean el entorno urbano: tiendas de recuerdos con matrioshkas, anuncios de masajes tailandeses, comercios de productos de cannabis y otras propuestas que poco tienen que ver con el patrimonio histórico de la ciudad.

El artículo denuncia que estos elementos comerciales y visuales desentonan con el carácter cultural del centro histórico, generando una experiencia contradictoria para los turistas. Aunque el recorrido sigue siendo uno de los más bellos desde el punto de vista arquitectónico, la presencia de estos “horrores” —como los califica el medio— plantea un desafío para la imagen de Praga como capital europea del turismo cultural.