Las sirenas vuelven a sonar en Chequia
En funcionamiento desde el año 2002, la prueba de las sirenas sirve para chequear el correcto funcionamiento del sistema de alerta nacional. Sin embargo, viene de estar tres meses inactiva en consideración a los refugiados ucranianos. Un representante del Ministerio del Interior nos revela en qué otras ocasiones tuvo que ser cancelada y ofrece una anécdota sobre las curiosas reacciones que, a lo largo de su historia, ha generado en los extranjeros.
Es probable que más de un visitante en Praga o cualquier otra ciudad checa haya sentido por un instante algo parecido al pánico. En medio de un paseo agradable, de repente se activa durante 140 segundos una alarma muy intensa y luego se escucha una serie de frases en forma reiterada: “Zkouška sirén, zkouška sirén, zkouška sirén. Právě proběhla zkouška sirén” (“prueba de sirenas, prueba de sirenas, prueba de sirens, se acaba de realizar una prueba de sirenas”).
Sin embargo, podría decirse que la de las sirenas es tal vez la única alarma cuya aplicación significa, paradójicamente, que todo está en orden, tal como explica Petr Veličko del Ministerio del Interior checo.
“La prueba regular de las sirenas fue establecida por un decreto del Ministerio del Interior en el año 2002 con el objetivo de chequear su funcionamiento. En efecto, la única forma de comprobar que las sirenas funcionan correctamente es haciendo escuchar la señal sonora en los distintos sitios”.
Es decir que esta prueba de rutina que tiene lugar el primer miércoles de cada mes a las doce del mediodía lleva veinte años en funcionamiento y fue preparada por un equipo interdisciplinario de expertos. Por tratarse de la capital, suele asociarse esta prueba de las sirenas a la ciudad de Praga. Sin embargo, se trata de un sistema de seguridad que funciona en todo el territorio y también en algunos países del extranjero.
“La prueba de las sirenas se utiliza en todos los municipios de la República Checa, no solo en las grandes ciudades sino también en los pueblos pequeños, pero tampoco es algo exclusivo de Chequia ya que existe en otros países: en Alemania se testean todos los dispositivos de alarma a nivel nacional una vez al año; en Austria los días sábados se realiza una prueba con determinado tono que dura cuarenta y cinco segundos; en Eslovaquia, el segundo viernes de cada mes al mediodía; en Suiza, el primer miércoles del mes de febrero y en Países Bajos el primer lunes de cada mes a excepción de los feriados”.
En lo que respecta a Chequia, en marzo, abril y mayo de este año dejó de escucharse la prueba de la sirena. El motivo fue ahorrarles al menos una preocupación innecesaria a los refugiados ucranianos que fueron llegando al país desde la ocupación y el comienzo de la guerra. Es decir que, en semejante contexto, se prefirió posponer el objetivo del test: chequear que el sistema de advertencia y alarma funcione en óptimas condiciones por si llegara a ocurrir algún hecho catastrófico de tipo natural o militar, como los que inspiraron, de hecho, esta prueba de rutina.
“Las reglas de la prueba regular de la sirena han sido inspiradas en las experiencias de la inundación masiva del año 1997 y los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001”.
Cabe destacar que el sonido y la duración que se escucha durante la prueba de las sirenas no es igual a la alarma que, en efecto, puede ponerse en ejecución para anunciar alguna problemática real. Pero en lo que concierne a esa interrupción de tres meses, tal como explica Veličko, no fue la única cancelación que tuvo la prueba de la sirena a lo largo de sus veinte años de historia.
“En el pasado el test ha sido cancelado, por ejemplo, durante las inundaciones de 2009 y 2013 o en el año 2010, debido a la reunión que mantuvieron en Praga los presidentes de Estados Unidos y de Rusia, y cuatro veces en el año 2020 para evitar un pánico innecesario durante el estado de emergencia decretado por la pandemia de Covid”.
Agrega Veličko que la prueba de las sirenas es constantemente evaluada desde el punto de vista del desarrollo tecnológico actual y siempre se crean proyectos para ampliar su eficacia. Lo que aclara es que la prueba de las sirenas es parte de un complejo sistema de dispositivos de seguridad que se implementan en permanente cooperación con la Unión Europea.
“El sistema unificado de alerta a la población es operado por el Ministerio del Interior, mediante su cuerpo de bomberos y el servicio de rescate, otro tipo de sirenas, por ejemplo a nivel municipal, pueden ser agregadas al sistema y, en ese caso, pueden ser operadas también por los bomberos locales”.
A lo largo de los años que lleva en funcionamiento, la prueba de las sirenas ha generado también una buena cantidad de anécdotas, sobre todo entre los turistas y extranjeros cuya visita a Chequia coincide con la alarma. Es por eso que el mensaje actual se ofrece, desde el año 2008, tanto en checo como en inglés, en consideración a esas personas que tal vez puedan asustarse al escuchar la prueba de las sirenas.
“Hubo casos de pánico entre algunos extranjeros, sobre todo aquellos provenientes de países con algún tipo de experiencia directa con conflictos armados, en la ciudad de Karlovy Vary, por ejemplo, el test de rutina causó que un grupo de turistas israelíes se acercaran a la recepción de un hotel con todas sus valijas pidiendo ser llevados a un refugio cercano”.
Luego de tres meses de interrupción, el miércoles pasado, como cada primer miércoles de mes, volvió a escucharse esa prueba de sirenas que ya se convirtió en algo así como una marca registrada y un emblema cultural, a tal punto que Lumír Slabý, un autor de la ciudad de Tábor, tituló con ese nombre uno de sus libros de poesía.








