No es verdad que los checos son aburridos

Carlos González-Shánel

Estimados amigos, cada miércoles invitamos al micrófono a hispanohablantes radicados en la RCh para que compartan con nosotros sus experiencias vividas en este país. Esta vez conversaremos con un invitado muy especial: No es nada más ni nada menos que nuestro colega Carlos González-Shánel, nacido por una inmensa casualidad en Buenos Aires, como él suele decir, pero es chileno y lleva en la República Checa unos seis años.

Carlos González-Shánel en el ascensor 'especial' en el edificio de Radio Praga
Carlos, los que te conocen dicen que tienes un gran sentido de humor. La mayoría de los hispanohablantes radicados en la RCh dice que los checos son a veces un poco secos. A ti que te parece, ¿de verdad los checos son tan aburridos?

"No, creo que todo depende de con quién uno se encuentra. Yo supongo que el checo es más bien tímido. Esa es la causa de que no se ría de entrada cuando uno cuenta un chiste malo, por ejemplo, porque todo el mundo tiene que reírse de un chiste malo, ¿no?, son los más graciosos".

Y ¿puedes contarnos un chiste malo que oíste aquí, que, según tu opinión, caracteriza el tipo de humor de los checos?

"Bueno, este es mi chiste checo favorito. Me lo contaron cuando recién llegué a Praga y me parece que refleja un poco la mentalidad o el sentido de humor de los checos. Resulta que un náufrago llega a una isla totalmente desértica donde hay únicamente piedras. De pronto se da cuenta que enfrente hay una isla totalmente cubierta de vegetación, con frutas exóticas y tropicales, agua, todo lo que no tenía en la isla adonde había llegado. Y dice: Pues, voy a cruzar al otro lado, porque esa isla se encuentra a sólo un par de metros. De pronto se cuenta que el mar está lleno de tiburones. Entonces no puede cruzar. En eso ve a un mono en la otra isla y el náufrago piensa. Tengo una idea, si le lanzo una piedra al mono, el mono va pensar que estamos jugando y él me va a lanzar una fruta, yo le lanzo otra piedra, él me va a lanzar quizás una piña y así con el tiempo voy a empezar a llenar mi isla de comida y voy a poder sobrevivir. Entonces llama al mono, le hace una seña, agarra la piedra, se la lanza y mata al mono".

Sí (Risas) creo que este caracteriza muy bien a los checos.

Carlos González-Shánel
"Yo diría que no es que los checos no tienen sentido de humor, como dicen muchos latinoamericanos. Pienso que tienen un sentido de humor diferente como en cualquier parte del mundo. Es natural que dada las experiencias que vive un ciudadano en un determinado país, pues que tenga un humor de acuerdo a esas experiencias. Pienso que ocultan bastante su sentido del humor detrás de la ironía y tienen un doble sentido muy fino. Pero si no se habla el idioma es muy difícil entender el sentido de humor y por eso, quizá, muchos latinoamericanos piensan que los checos son aburridos".

¿Qué tal las comedias checas? ¿Te gustan? ¿Cómo las caracterizarías?

"Muy divertidas. Por ejemplo hay una que me gusta mucho, 'Kristián'. Yo diría que es mi favorita. Debe de tener más de 60 años, todavía en esa época vivía el galán cinematográfico Oldrich Nový".

Carlos, ¿te has encontrado aquí en medio de una situación graciosa?

"Yo me he encontrado aquí con 20 mil situaciones graciosas. Una vez, cuando recién empecé a trabajar aquí en la radio, en los pasillos me encontré con una reportera de las emisiones en alemán. Y como no nos conocíamos me pregunta: ¿podrías explicarme cómo se pronuncia esta palabra? La palabra era 'khamoro', o sea, una palabra gitana. Y yo le digo, ¡Pero esto no me suena español! Y ella me dice: Pero, ¿usted no es gitano?, ¿de la redacción gitana? No, le digo, yo soy chileno desde chiquito. Casi se muere. Se derritió en disculpas. Supongo que pensó que me ofendí porque desde ese momento no me saluda. Y tengo cinco años trabajando aquí. Debe darle mucha vergüenza".

Bueno, Carlos, muchas gracias y espero que estés bien aquí en la RCh.

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