Misa en honor a los muertos de la Revolución Húngara

El cardenal checo Domink Duka celebró este domingo una misa en la Basílica de San Pedro y San Pablo en honor de las víctimas de la Revolución Húngara de 1956. El alzamiento, que duró desde el 23 de octubre hasta el 10 de noviembre, comenzó como una revuelta estudiantil contra las imposiciones políticas de la Unión Soviética. La Revolución fue violentamente aplastada por las tropas soviéticas, que invadieron el país. Más de 2.500 personas murieron en la operación y unas 200.000 abandonaron el país.

Autor: Carlos Ferrer