Miles de personas se manifiestan en apoyo de la Televisión Checa y la Radio Checa

Una marcha multitudinaria se dirigió en la tarde de este domingo desde la estación de metro de Pražského povstání en Praga hasta el edificio de la Televisión Checa. La manifestación de apoyo y agradecimiento a los medios de comunicación públicos que congregó a miles de personas fue organizada por la asociación Un Millón de Momentos (Milion chvilek) ante los cambios previstos por el gobierno para el sistema de financiación de ambos entes públicos.

Esta semana, el gobierno debatió su proyecto de ley, según el cual se suprimirían las tasas de radio y televisión que paga cada hogar en la República Checa a partir de enero de 2027 y los medios recibirían la financiación directamente del presupuesto estatal. El monto debería volver al nivel que se estableció en el año 2008 y que se mantuvo sin cambios hasta 2024 a pesar de la inflación acumulada durante ese periodo.

Según los organizadores, el gobierno quiere así controlar a los medios de forma similar a como hicieron en su momento en Hungría o Eslovaquia. «La situación es grave. Pero esperamos que nuestro país esté lleno de gente que no lo acepte y que les diga a los políticos con firmeza que esto no es normal y que haremos todo lo posible para que los medios de comunicación no caigan en manos de los políticos», declaró Mikuláš Minář, de Milion Chvilek, al inicio del acto. Agradeció que, a pesar del calor, acudiera gente procedente de diferentes partes de la República Checa.

Según el plan del gobierno, el presupuesto de ambas instituciones se reducirá en un 15%, lo que supone un total de unos 58 millones de euros. La Televisión Checa y la Radio Checa (ČRo) anunciaron que, debido a estos recortes, tendrían que reducir la producción de programas y despedir a entre 450 y 700 de sus 4250 empleados. Los trabajadores de ambos medios de comunicación han convocado una huelga de advertencia de 24 horas para este lunes. «Gracias a Dios, los empleados de la Televisión Checa y la Radio Checa están demostrando valentía. No se dejan sobornar ni se rinden sin luchar», declaró Minář.

Según los organizadores, los cambios afectarán a todas las emisiones de la radio y la televisión públicas. Hablaron de la “arrogancia del poder” y señalaron que se están abordando cambios sin análisis ni consultas con expertos. La tarea de la oposición es bloquear los cambios y, de ser necesario, recurrir al Tribunal Constitucional y a la Comisión Europea, según los organizadores.

Los participantes también recordaron el pasado del primer ministro, Andrej Babiš (ANO), y del ministro de Cultura, Oto Klempíř (Automovilistas) como colaboradores de la policía secreta del régimen comunista checoslovaco, la temida StB.