Los checos son más cautelosos a la hora de pedir préstamos

La crisis ha cambiado el comportamiento del consumidor checo. Los institutos bancarios del país coinciden que sus clientes son muchos más cautelosos a la hora de pedir préstamos hipotecarios. De un sondeo realizado por la agencia Cetelem se desprende que los checos suelen pedir un crédito personal de 6.000 euros, en promedio, y lo invierten en modernización de apartamentos, construcción de viviendas y otros proyectos a largo plazo. Por otro lado, disminuye el volumen de créditos rápidos para viajar o comprar regalos.