La venta de alcohol sin certificado de origen será un delito grave

Vender alcohol sin un certificado que compruebe su origen será considerado como un delito grave. Así lo anunció el ministro de Salud, Leoš Heger. “Cada botella de alcohol sin certificado de origen será considerada como peligrosa y su venta puede ser calificada como intención de homicidio”, afirmó el ministro. Según Heger, el riesgo de la intoxicación por metanol en el mercado checo persiste por lo que continuarán los controles en las tiendas y otros establecimientos en el país. Los vendedores de alcohol tienen dos meses para conseguir los certificados. Las botellas en los bares y en los restaurantes que fueron abiertas antes de la prohibición tendrán que ser destruidas, agregó el ministro.