Gobierno rechaza la propuesta de la oposición para elección presidencial directa

Lubomír Zaorálek, Karel Brezina y Jirí Paroubek (Foto: CTK)

El Gobierno rechazó la propuesta del opositor Partido Socialdemócrata para introducir la elección presidencial directa en la República Checa.

Mirek Topolánek (Foto: CTK)
El primer ministro, Mirek Topolánek, defendió la postura negativa de su gabinete respecto a la iniciativa.

“Es imposible aprobar un cambio similar sin llevar a cabo debates previos con todos los partidos parlamentarios. Por ello considero que la propuesta carece de sentido práctico. Además, la propuesta registra fallas tan sustanciales que, en varios puntos, contradice a la Constitución”, declaró Topolánek.

El primer ministro afirmó que el Gobierno no se opone al debate sobre el tema. Tanto más que a su favor se muestran dos socios de la tricolor coalición gubernamental, a saber, el democristiano Partido Popular y los Verdes.

A pesar del rechazo por parte del Gobierno, el Partido Socialdemócrata continuará promoviendo la elección presidencial directa, declaró el líder de dicha formación política, Jirí Paroubek.

Lubomír Zaorálek, Karel Brezina y Jirí Paroubek (Foto: CTK)
“Estamos convencidos de que sólo por medio de la elección presidencial directa es posible elegir una personalidad que respete de mayor manera la Constitución de la República. Esperamos que el Gobierno llegue pronto con una propuesta suya y estamos dispuestos a apoyarla”, subrayó Paroubek.

La propuesta de los socialdemócratas propone que en la primera ronda de las elecciones ganaría el candidato que reciba más del 50 por ciento de los votos. En caso de que ningún candidato lo consiga, se celebraría una segunda ronda, en la que participarían los dos candidatos con mayor número de votos. Sería proclamado presidente el candidato que reciba la mayoría de los votos. El derecho de proponer a candidatos en la elección directa lo tendrían diez senadores o veinte diputados. Un ciudadano podría nominar a un candidato en caso de conseguir 10 mil firmas a su favor. La enmienda de los socialdemócratas cuenta también con que el presidente podría gozar de inmunidad exclusivamente durante el período de sus funciones.

La propuesta socialdemócrata será debatida en los próximos meses en las dos cámaras del Parlamento checo. Su futuro es inseguro, puesto que para su aprobación se necesita el acuerdo del 60 por ciento de los representantes.

Todo indica que el Gobierno preferirá ir por su propio camino. Según el primer ministro Topolánek, el Ministerio de Justicia prepara una amplia enmienda a la Constitución, que incluye cambios en el sistema electoral.