El Senado checo rechaza la modificación de las competencias del presidente por inconstitucional

El Senado de la República Checa rechazó este miércoles la propuesta de la coalición gubernamental para retirar al presidente la facultad de nombrar y destituir a los jefes de misiones permanentes ante organizaciones internacionales, una competencia que actualmente está regulada por la Ley del Servicio Exterior. Los senadores calificaron la medida como una alteración inconstitucional de los poderes de la jefatura del Estado.

El presidente del Senado, Miloš Vystrčil (ODS), afirmó que “el proyecto es contrario a la Constitución” . Otros senadores, como Michael Canov (SLK), señalaron que no podían apoyar una norma que, según ellos, intenta modificar la Constitución mediante una ley ordinaria, algo que consideran jurídicamente inadmisible .

La cámara alta rechazó también el paquete legislativo vinculado al controvertido proyecto de ley sobre funcionarios estatales, igualmente criticado por generar “caos terminológico” y por introducir un mandato fijo de cinco años para los secretarios municipales, medida que algunos senadores creen que facilitaría la rotación política de personal tras las elecciones locales.

Si la Cámara de Diputados (donde la coalición cuenta con mayoría) decide aprobar la reforma pese al veto del Senado, sus opositores anunciaron que acudirán al Tribunal Constitucional para solicitar su anulación .

El debate también incluyó críticas a la intención del Gobierno de suprimir la comisión de supervisión de la Agencia Nacional del Deporte, lo que algunos senadores interpretan como un intento de aumentar la influencia política sobre la distribución de subvenciones deportivas.

La propuesta para limitar la competencia presidencial fue presentada por Libor Vondráček (SPD/Svobodní), quien argumentó que la República Checa es un sistema parlamentario y que el presidente, Petr Pavel, estaría interpretando sus facultades de manera demasiado amplia respecto a lo prometido inicialmente .

Desde el Castillo de Praga, la oficina presidencial ya había advertido que la reforma representa otro intento de restringir las competencias constitucionales del jefe de Estado.