El Reino de los Ferrocarriles: la red ferroviaria checa hecha maqueta

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La red ferroviaria de la República Checa es una de las más densas de Europa, y con ello está relacionada la gran pasión de los checos por el modelismo. Un grupo de modelistas checos logró convertir su amor por los trenes en el Reino de los Ferrocarriles, una de las maquetas ferroviarias más grandes de Europa que visitaremos en la presente edición de Radioviajes.

Camiones
Todo un mundo en miniatura, con trenes que recorren el paisaje y paran en los andenes de las estaciones, con coches y camiones que circulan en las carreteras. Con aviones y ambulancias, bosques, colinas, ríos, castillos y ciudades cuyos habitantes caminan por las calles y se dedican a sus actividades diarias. Así se puede describir el Reino de los Ferrocarriles, que se encuentra en el barrio de Anděl de la capital checa.

Este museo particular del modelismo, que se está convirtiendo paulatinamente en la maqueta de trenes más grande de Europa Central y del Este, es fruto de una gran afición y resolución, explica Josef Miřácký, director de marketing del Reino de los Ferrocarriles de Praga.

“El proyecto es un sueño cumplido de la infancia de nuestro compañero Matěj Horn, quien desde niño tenía la idea de crear una maqueta ferroviaria de toda la República Checa. Cuando creció, decidió realizarla y así nació el Reino de los Ferrocarriles”.

Además de ser uno de los modelos más grandes en Europa, el Reino de los Ferrocarriles tiene otra característica original, señala Josef Miřácký.

“La maqueta es única en el mundo desde el punto de vista de que representa un país entero, en este caso la República Checa. El tamaño de la maqueta entera será de más de 900 metros cuadrados y los trenes podrán recorrer todo el país desde la ciudad de Ústí nad Labem en el oeste hasta Ostrava en el este”.

La construcción empezó hace tres años cuando abrió el museo con tres maquetas de trenes. Desde entonces, los modelistas están trabajando día a día en esa impresionante obra de ingeniería donde ya surgieron las dos primeras regiones a escala 1:87.

“En enero de 2010 inauguramos la primera de las 14 regiones, la de Ústí nad Labem. Continuamos con la región de Karlovy Vary que abrimos el año pasado y para el 10 de mayo de 2012 está prevista la presentación oficial de la región de Pilsen. Antes de que acabe el año, queremos terminar la región de Bohemia Central y la de Praga”.

Los proyectantes de la maqueta están en contacto con los gobernadores de las regiones del país para ajustar la maqueta a sus deseos, explica Josef Miřácký.

Una mina de carbón
“La construcción de cada región se realiza con el padrinazgo de los gobernadores que vienen a inaugurar la maqueta de su región y proponen también qué monumentos y elementos naturales deberían ser incluidos en el modelo”.

Así, la maqueta de la región de Ústí nad Labem, conocida por su industria y minas de carbón, cuenta con una central termoeléctrica pero también con el mítico Monte Říp. En la región de Praga lucirá la catedral de San Vito y en la de Bohemia del Sur la central nuclear de Temelín y el famoso castillo de Hluboká.

La maqueta transmite a los visitantes una vivencia extraordinaria de un viaje a través de un paisaje en miniatura, visitando varios lugares importantes checos. Los trenes viajan de acuerdo a horarios previamente establecidos y se crea una ilusión perfecta de estar en el mundo real, afirma Josef Miřácký.

“Todo el sistema es dirigido digitalmente desde un centro de mando. Cada tren es copia exacta en miniatura de un tren real y respeta sus características auténticas como la velocidad máxima, la carga permitida o la distancia de frenado. Tenemos un programa especial que permite ajustar la velocidad al tamaño reducido del tren así que si el verdadero tren circula a 80 kilómetros por hora, va a circular a esta misma velocidad en la escala de nuestra maqueta”.

En el Reino de los Ferrocarriles todo está secuenciado y organizado al máximo detalle y sus habitantes conocen incluso el día y la noche.

“La maqueta cuenta con iluminación especial que permite cambiar el ambiente entre el día y la noche. Tenemos 15 minutos de luz de día y cinco minutos de oscuridad con iluminación nocturna en los trenes, las casas y en las calles. El día y la noche se alternan tres veces por hora así que una hora en nuestro museo es como tres días”.

Festival de Karlovy Vary
En la maqueta no sólo hay decenas de locomotoras, cientos de vagones y coches que se mueven sino también miles y miles de personajes. Su ubicación no es accidental. Muchos de ellos se encuentran en situaciones de la vida real. Los niños se están bañando en el río, los aficionados al cine están esperando la llegada de una estrella del festival de Karlovy Vary, los jóvenes tocan guitarra alrededor de una fogata, un grupo de bomberos está tendiendo una sábana para atrapar al suicida que quiere saltar desde un puente.

Gracias al guionista de cine Lumír Tuček que coopera con el Reino de los Ferrocarriles, los habitantes de una pequeña ciudad fronteriza checa, que se encuentra en el modelo durante el régimen comunista, tienen una vida propia.

“Lumír Tuček elaboró una serie de artículos de un periódico local que cuentan historias que pudieron haber ocurrido en esta ciudad fronteriza en los años 70. Cada artículo es acompañados por una foto y expuesto al lado de la maqueta. Después de leerlo, los visitantes pueden buscar a los protagonistas de la historia en ella”.

Las situaciones descritas en los artículos se inspiran en hechos reales, ocurridos en el país durante el comunismo. Su representación en la maqueta luce muy verosímil ya que los detalles como uniformes de los funcionarios o de los coches son copias de los que se utilizaban en esa época. En las calles de la ciudad modelo abundan colas de gente esperando para comprar carne o papel higiénico, en un muro luce un graffiti en apoyo a un cantante prohibido por el régimen, en otro sitio la policía está deteniendo a un grupo de hippies que participaron en un concierto clandestino.

Así, además de cómo funciona el transporte ferroviario, los visitantes pueden recordar la historia de la antigua Checoslovaquia. El Reino de los Ferrocarriles tiene también una oferta especial para los grupos escolares, sostiene Josef Miřácký.

“El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación que aprobó nuestros programas educativos como parte de la enseñanza oficial. Ofrecemos distintas actividades para niños de parvulario, de escuelas primarias y secundarias. Para los alumnos tenemos hojas de trabajo con temas relacionados con el transporte ferroviario, el sector energético, la seguridad en transporte vial y mucho más. Es una manera muy entretenida de aprender”.

El Reino de los Ferrocarriles es uno de los pocos museos que sabe atraer a sus visitantes. Su objetivo principal es ofrecer a todos los aficionados un lugar interactivo con ambiente familiar donde los niños y los adultos van a querer regresar.

“Queremos crear un lugar divertido que los niños y los adultos van a visitar de manera regular. Estamos añadiendo cada vez más cosas, cada mes abrimos una nueva actividad, hacemos algún concurso para que la gente tenga ganas de venir varias veces al año para descubrir qué hay de nuevo”.

Čechomor
Desde el punto de vista de los visitantes, uno de los aciertos más divertidos de la maqueta es el concierto de la famosa banda Čechomor que toca en un campo cerca de la ciudad de Ústí nad Labem siempre cuando cae la noche, es decir tres veces por hora.

La banda es conocida por emprender sus giras en tren. En el año 2010 inauguró su gira internacional en el Reino de los Ferrocarriles. Gracias a la maqueta de su concierto, Čechomor se convirtió en el único grupo en el mundo de haber realizado un evento musical a la escala de 1:87. ¿Quiénes son los autores de esta gran obra?

“Somos tres”, dice uno de los modelistas Jakub Tekel, que en su tiempo libre trabaja en otras maquetas en la capital. Tan sólo para la construcción de la región de Ústí nad Labem se necesitaron, según Jakub Tekel, 18.000 horas de trabajo. Su compañero Martin Malý, que trabaja en la maqueta desde hace tres años, está a veces cansado pero sigue teniendo cariño por su empleo.

“Antes era más entretenido, ahora ya es un estereotipo. Me sigue gustando, eso sí, pero es muy lento. En otros empleos, uno ve directamente el resultado de su trabajo, nosotros tardamos hasta cuatro semanas para verlo. A veces me aburro, pero una vez terminada la obra, es maravilloso”.

A Martin y Jakub les esperan otros largos meses de trabajo en los cuales tendrán que construir las maquetas de 11 regiones de la República Checa. Su obra maestra debería de estar terminada en el año 2014 en el que el Reino de los Ferrocarriles se convertirá definitivamente en el tercer modelo de tren más grande de Europa.