El ministerio de Defensa podría perder una fortuna por calzado defectuoso
En 2015, el Ministerio de Defensa de Chequia firmó un contrato con la empresa Xena Praha para suministrar calzado militar por hasta 1,8 millones de euros. Sin embargo, la compañía solo entregó diez mil pares por un valor de 400.000 euros, muchos de los cuales resultaron defectuosos: los soldados denunciaron que se rompían fácilmente, y una inspección técnica confirmó que no cumplían con lo pactado.
El contrato establecía sanciones por defectos y retrasos, con una multa cercana a 28 millones de euros, aunque antes de que el litigio avanzara, Xena Praha se fusionó con una empresa italiana, Milano Lavora, que desapareció sin dejar sucesor legal. El Estado perdió entonces la posibilidad de reclamar el dinero.
El dueño original de la firma, Vlastislav Římský, actualmente está en prisión por fraude fiscal y niega que la fusión haya sido un movimiento estratégico.
La policía cerró la investigación argumentando que no hubo delito, aunque el Ministerio presentó una queja que sigue sin resolverse. El caso recuerda a lo ocurrido en 2016, cuando la policía de Praga también rechazó botas de Xena Praha por defectos similares.