El Ministerio de Cultura entrega sus premios en un ambiente reducido y sin presencia del ministro
Los premios del Ministerio de Cultura fueron entregados este domingo de una forma inusualmente discreta. En lugar de tener lugar en la Nueva Escena del Teatro Nacional, como en otras ocasiones, se celebró en una pequeña sala del Rudolfinum de Praga, a la que se accede por una puerta lateral, con capacidad para apenas cien personas. El propio ministro de Cultura, Oto Klempíř, no acudió al acto.
La falta de boato se enmarca en el ambiente de enfrentamiento entre el Ministerio y buena parte del sector artístico checo. De hecho, frente a la entrada del Ruldofinum tuvo lugar un happening de protesta protagonizado por varias decenas escritores y actores. Su objetivo era llamar la atención sobre la organización del evento, que, en su opinión, debería contribuir al prestigio de los premiados.
Helena Bezděk Fraňková, directora del Fondo Estatal de Cinematografía, fue premiada por su aporte al sector audivisual. Václav Jamek recibió el Premio Estatal de Literatura por la novela Un año con los otros huérfanos (Rok s ostatními sirotky), mientras que el de traducción correspondió a Stanislava Pošustová-Menšíková. Fueron distinguidos también el fotógrafo Josef Ptáček, la musicóloga Vlasta Reitterová y la artista plástica Anna Daučíková. El director Juraj Herz fue premiado in memoriam.