El Gobierno cierra comercios y restringe la movilidad de las personas para hacer frente al COVID-19

Desde este jueves deberán permanecer cerrados los comercios en la República Checa, tal y como ha informado en rueda de prensa el primer ministro, Andrej Babiš, tras un consejo de ministros extraordinario este miércoles reunido para hacer frente a la rápida propagación del coronavirus en el país. Solo permanecerán abiertas las que ofrezcan productos de primera necesidad.

El Gobierno también ha decretado la restricción del movimiento de los ciudadanos, que tan solo podrán salir de sus domicilios de camino al trabajo, a hacer la compra, al médico y a visitas familiares indispensables. Se podrá pasear por los parques o la naturaleza, pero solamente un máximo de dos personas si no son de la misma familia. De igual forma se permiten los trayectos a las casas de campo, esto es, para un máximo de dos personas o para todos los miembros de una misma familia. También se permiten los trayectos para prestar atención médica, social o espiritual, ofrecer servicio de voluntariado, realizar trámites administrativos urgentes, la asistencia a bodas y funerales o viajar al extranjero. A las manifestaciones podrá acudir un máximo de cien personas, en lugar de las 500 actuales. A las bodas y entierros podrán asistir un máximo de diez personas.

Como productos de primera necesidad se entiende alimentación, combustible, droguería, cosmética, medicamentos y material sanitario, productos para mascotas, óptica, prensa, tabaco y lavanderías.

En funcionamiento permanecerán también los talleres mecánicos, los servicios de grúa, los puntos de entrega de paquetes, tiendas de jardinería, taquillas de billetes de transporte público, servicios funerarios, florería, material textil y mercerías, tiendas de menaje del hogar y ferreterías, lavaderos de coches y puntos de recogida de basura y reciclaje. En los centros comerciales permanecerán cerrados todos los comercios que no ofrezcan alguno de estos productos o servicios y sus restaurantes solo podrán ofrecer comida a través de ventanillas, al igual que el resto de restaurantes en la ciudad.

El ministro de Salud, Roman Prymula, recomendó en su twitter pasar tiempo al aire libre, pero no será posible hospedarse en hoteles y hostales.

El Gobierno ha establecido también un tiempo máximo que pueden pasar los ciudadanos en ventanillas o dependencias de la administración pública. Cada ciudadano podrá pasar, como mucho, diez horas semanales divididas en dos periodos de cinco horas cada uno. El ministro de Salud, Roman Prymula, ha pedido a la ciudadanía que solicite cita por anticipado para evitar colas.

Las medidas pretenden restringir al máximo los contactos no necesarios entre personas y evitar el colapso del sistema de salud del país, ha explicado Andrej Babiš. De no parar la tendencia actual, el sistema colapsaría entre el 7 y el 11 de noviembre, explicó Andrej Babiš. La ocupación de los hospitales es ya del 80% en la actualidad, informó el ministro de Salud, Roman Prymula. Las medidas actuales para frenar la propagación de la enfermedad no han funcionado como se esperaba, el ritmo reproductivo básico es del 1,36, por lo que es imprescindible adoptar estas medidas ya, agregó el ministro de Salud.

Las restricciones permanecerán en vigor hasta el 3 de noviembre.