Dolorosa derrota en el debut de Santi Denia como seleccionador checo

Chequia cayó derrotada 1-2 en el estadio de Eden en Praga frente a Croacia en la primera jornada de la Nations League. El partido era además el esperado debut de Santi Denia como técnico del banquillo checo, el primer extranjero que se hace cargo de la selección en toda su historia.

El español ha tenido que montar un equipo con muchos cambios con respecto al que jugó el muy decepcionante mundial para Chequia, ya que fueron varias las bajas de importantes jugadores que decidieron no volver a vestir la camiseta nacional. Por ejemplo, Vladimír Darida o, lo que es más grave aún, la mayor estrella del equipo, el goleador de la Bundesliga Patrik Shick. También faltó a la cita el capitán Ladislav Krejčí, pero en su caso por lesión.

La primera parte terminó con empate a cero en goles, pero no en ocasiones. Especialmente en los últimos minutos de la primera parte, la presión de Croacia subió gracias un medio campo dominado por la clásica pareja formada por Mateo Kovačić y Luka Modrić, y empezó a generar peligro. Si Chequia llegó sin encajar al descanso fue por una espectacular parada del portero checo, Lukáš Horníček, mano a mano en el minuto 42 contra Petar Sučić. Otra ocasión clarísima de Igor Matanović se marchó fuera por poco dos minutos después. Mientras se olía el gol croata, los checos llegaron al descanso sin haber tirado una sola vez, ni a portería ni fuera tras una primera mitad aburrida en cualquier caso.

Mucho Modrić aún

El inicio de la segunda parte pareció una continuación del final de la primera, con un dominio cada vez más claro de los croatas. Y enseguida llegó Modrić, con sus 41 años recién cumplidos, quien desde el centro del área metió el balón a la escuadra. Modrić sigue siendo mucho Modrić y los 15.000 aficionados que acudieron al campo así lo reconocieron. Cuando más tarde la estrella croata fue sustituida, agradeció la ovación en pie que le dio la hinchada rival.

Lejos de sentir el golpe, el gol despertó a los checos que se fueron arriba. No habían pasado cinco minutos cuando Chequia logró empatar gracias a un bonito gol de Adam Karabec. Esto dio inicio a los mejores minutos de la selección checa en mucho tiempo, con una decisión que se estaba echando en falta en la selección desde hacía mucho. Rápidos contragolpes y rápido juego vertical que, sin embargo, no dio frutos. Matěj Radosta, una de las novedades de Denia en la selección, no acertó a empujar a las redes un pase de la muerte fuerte y que botó justo antes de llegar a sus pies en la ocasión más clara que tuvieron los checos.

Por desgracia para los checos, llegó el gol, pero en su portería, en una ocasión más aislada, en la que Marco Pašalić cabeceó a la portería y Horníček, esta vez, quizá sí pudo hacer más. El balón, ya casi parado, pasó la línea de gol.

De nuevo hubo reacción checa, y hasta un gol tras una preciosa jugada de contrataque en la que Radosta no perdonó. Pero tras una larga celebración, entró el VAR para anularlo por fuera de juego previo.

Ya no hubo fuerzas para más ocasiones en ninguna de las dos porterías. Seguramente Chequia mereció más, pero demostró corazón y decisión cuando más lo necesitaba. Faltó un poco de suerte.

"Hemos mostrado el camino"

En la rueda de prensa después de la derrota, Santi Denia lamentó mucho no haber podido cosechar ni el punto que seguramente mereció su equipo. Pero se declaró orgulloso del desempeño de sus jugadores, destacando, por ejemplo, a Karabec y también a Horníček, el portero, aunque no confirmó que siga ocupando el arco en el próximo partido, que será el martes 29 contra Inglaterra, también en el Eden Arena de Praga.

Denia también se mostró satisfecho de cómo el equipo está haciéndose con sus ideas y las novedades en el sistema que pretende introducir en el juego de la selección checa. "Hemos mostrado el camino", dijo.