Concluyó la misión checa en Policía Aérea del Báltico

El último grupo de pilotos militares checos regresó a la base aérea de Čáslav, después de haber cumplido sus tareas en el marco de la misión de la OTAN de vigilancia del espacio aéreo de los países del Báltico. La primera parte del equipo y cuatro aviones supersónicos Grippen de la Fuerza Aérea checa regresaron a la República Checa la semana pasada.

Según recalcó Petr Tománek, jefe de la base aérea de Čáslav, los pilotos checos estuvieron velando por el espacio aéreo de Lituania, Letonia y Estonia en el marco de la misión Policía Aérea del Báltico desde comienzos de septiembre. Fue la sexta vez en total en que aviones y pilotos de Chequia participaron en misiones internacionales de vigilancia en el extranjero.