Chequia respira del calor pero ahora, a proteger el coche: se viene el granizo

Después de registrar la que ha sido probablemente la noche más cálida de la actual ola de calor, Chequia comenzará a experimentar un descenso gradual de las temperaturas a lo largo de la semana. Según el Instituto Hidrometeorológico Checo, en casi la mitad de las estaciones meteorológicas la temperatura no bajó de los 20°C durante la madrugada del lunes, mientras que en una docena de puntos, especialmente en Praga, los termómetros permanecieron por encima de los 25°C durante toda la noche.

El alivio, sin embargo, no llegará de inmediato. Este lunes volverán a registrarse temperaturas muy elevadas, de hasta 39°C en Moravia y Silesia, y los meteorólogos advierten de la llegada de fuertes tormentas desde el oeste, acompañadas de lluvias torrenciales, granizo de más de dos centímetros y rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora.

A partir de la segunda mitad de la semana, las precipitaciones favorecerán un descenso de las temperaturas, que volverán a valores habituales para la época del año. Las máximas oscilarán entonces entre 22°C y 27°C, con un tiempo mayormente despejado con solo algunos chubascos aislados, dando así un descanso a la población, que este fin de semana sufrió la temperatura más alta jamás registrada en el país.

Autor: Juan Muttoni