Chequia conmemora la Revolución de Terciopelo entre rituales, manifestaciones y eventos culturales
La República Checa conmemora el 17 de noviembre de 1989. La Revolución de Terciopelo comenzó con una manifestación estudiantil en Albertov de Praga, que terminó provocando la caída del régimen comunista en la antigua Checoslovaquia. El corazón de las celebraciones de este lunes es, como es habitual la Plaza de Venceslao y,especialmente, Národní třída, la Avenida Nacional, donde la policía comunista reprimió con brutalidad aquella manifestación estudiantil autorizada.
La asociación de estudiantes Díky, že můžem (Gracias por poder) organiza el evento callejero en la Avenida Nacional. En el monumento de esa calle, durante todo el día está la población civil y los representantes políticos depositando flores y encendiendo velas.
La fiesta nacional comenzó, como es tradicional, con una concentración frente a la residencia de estudiantes Hlávkova en Praga, donde se interpretaron el canto husita y el himno checo.
La canción Oración por Marta, íntimamente ligada a la festividad, se cantará el lunes en varios lugares de la República Checa. A las 17:11, Jan Cina la interpretará simbólicamente desde el emblemático balcón del Palacio Metro. Posteriormente, también se podrá escuchar en el Concierto por el Futuro, que llenará la Plaza de Venceslao. Allí, la cantante Aneta Langerová la interpretará.
Por la noche, el programa concluye con la entrega de los Premios Memoria de la Nación en el Teatro Nacional, donde se rendirá homenaje, entre otros, al preso político Jaroslav Vrbenský y a la voluntaria ucraniana Nadia Kalinchenkova.
Como siempre, el 17 de noviembre es una fecha de manifestaciones. La Asociación Un Millón de Momentos por la Democracia organiza una en la Plaza de la Ciudad Vieja por la tarde en respuesta a las negociaciones en curso sobre el nuevo gobierno. El objetivo de la concentración es exigir transparencia, rendición de cuentas de los políticos y la protección de los valores democráticos en la República Checa.
El 17 de noviembre, algunas instituciones normalmente cerradas al público abrirán sus puertas. Por ejemplo, los palacios Hrzánský y Lichtenstein. La entrada a las obras del Museo Nacional y a las exposiciones permanentes de la Galería Nacional de Praga es gratuita.