Cambian la pena a los padres que no dejaron a sus hijos de casa durante toda su vida

El Alto Tribunal de Praga cambió este jueves la pena a los padres que no dejaron salir nunca de la casa a sus dos hijos pequeños. El padre, que debía cumplir una pena de ocho años de prisión, finalmente solo tendrá que pasar cuatro años entre rejas. La madre sin embargo ha visto como su condena condicional pasaba a ser de dos años de cárcel incondicional. La decisión de este viernes es firme. Los padres no solo tenían recluidos a sus hijos en casa, sino que además no les daban suficiente comida, ropa e higiene.